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Europa y tu empresa |
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09/02/2004 |
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Europa dibuja un futuro incierto para Castilla y León. La Comunidad dejará de ser Objetivo 1 en 2006 y pasará a ser Objetivo 2, como Valencia y Canarias. |
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| - Europeo |
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Europa no dibuja un panorama económico demasiado halagüeño para Castilla y León. La incorporación, a partir del 1 de mayo de este año, de diez nuevos países a la Unión Europea traerá consecuencias a las arcas del Gobierno regional. Lo dicen expertos de la Unión Europea y lo matizan los políticos de Castilla y León.Hasta la fecha sólo hay una realidad clara: la Comunidad dejará de ser Objetivo 1 en el año 2006 y será considerada Objetivo 2, al igual que Valencia y Canarias, debido al incremento de su Producto Interior Bruto. Su salida se realizará por méritos propios, como se apresuran a decir los políticos, o bien por el efecto estadístico, como figura en un informe reservado que la Comisión Europea entregó el pasado miércoles a varios jefes de gabinetes comunitarios.Esta diferencia de enfoques quedó patente durante la visita que una delegación de periodistas realizó la pasada semana a Bruselas, como invitación de la Representación en España de la Comisión Europea, encabezada por su director, José Luis González Vallvé, y tras asistir a cinco conferencias sobre el futuro que se abre para Europa con la ampliación.El planteamiento defendido por uno de los conferenciantes, José Candela Castillo, miembro de la Secretaría del Grupo Operativo Futuro de la Unión, choca con el defendido por Vallvé, quien, corrigiendo a Candela, aseguró en la capital europea que la renta de Castilla y León ha superado con creces el 75% del PIB, límite para obtener subvenciones como región Objetivo 1.Sea por una causa o por otra, lo cierto es que la Comisión Europea baraja la posibilidad de que Castilla y León tan sólo mantenga a partir de 2007 el 30% de los fondos estructurales que percibe en la actualidad. Es decir, si la financiación actual es de 200 euros por habitante, se quedaría en 50 euros en un plazo de siete años, apuntó Gabriela Hernández, miembro de la Unidad de Concepción y Análisis de la Política Regional de la Comisión. Y eso, en el mejor de los casos.Presupuesto comunitario.Explicó que ese porcentaje dependerá de en qué cantidad máxima se establezca el presupuesto que cada país aportará a la hucha comunitaria. Si al final se fija en un deseado 1,24%, Castilla y León mantendría ese 30%; si por el contrario triunfa la propuesta de Francia, Alemania o Gran Bretaña de que sea tan sólo un 1,1%, la Comunidad vería aún más mermada su ayuda.Eso sí, ambos conferenciantes coincidieron en señalar que Castilla y León, por entrar por primera vez en la categoría de Objetivo 2, percibirá un tratamiento especial y una prima superior (aún por definir) a las Objetivo 2 consolidadas, como podría ser el caso de Cataluña.Habrá que esperar a mañana, 10 de febrero, para salir de dudas. Ese día se fijarán en Bruselas las perspectivas financieras 2007-2013 que establecerá los fondos estructurales que recibirán las regiones de los 25 países de la Unión, aunque no será hasta finales de 2005 cuando haya una decisión definitiva, una vez escuchadas las voces de los países miembros.El consejero de Economía de la Junta, Tomás Villanueva, quien asistió a Bruselas al seminario sobre las políticas de cohesión en Europa y nuevas perspectivas financieras, mostraba su confianza en que las regiones que dejen de ser Objetivo 1 mantengan un volumen de fondos de la UE, aunque más reducido del actual.En cualquier caso, Gabriela Hernández precisó que la salida de región Objetivo 1 no debería suponer un shock económico para Castilla y León porque se supone que las ayudas económicas recibidas hasta la fecha han servido para construir las infraestructuras básicas (las de mayor montante). Las nuevas ayudas deberían contribuir a programas industriales, telecomunicación, transporte, medio ambiente y, como principal novedad, a financiar servicios de interés general.Una salvedad: las ayudas como Objetivo 2 no se regionalizan y será el Gobierno central el que se encargue de repartir el dinero recibido de Europa entre las regiones españolas que tengan esa categoría.A esto hay que sumar que España, y por tanto Castilla y León, dejará de percibir los fondos de cohesión, al haber superado como país la renta media, que parte de los fondos estructurales destinados al desarrollo rural (Feoga-Garantía) pasarán a la nueva política de la PAC y que desaparecerán los programas Urban (políticas sociales en las ciudades) y Leader plus (zonas rurales). Estos últimos se integrarán en los programas Interreg. |
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